El nuevo rol del sistema operativo Imprimir E-mail
Escrito por MIGUEL ÁNGEL ARROYO   
Lunes, 28 de Octubre de 2013 10:42

El software es un servicio incluido que se actualiza de forma transparente al usuario. Amazon y Google cuentan con una ventaja adicional. Dado que su negocio no está en la venta de hardware, sino en la recolección de datos de usuario para publicidad, pueden permitirse vender productos con un margen de beneficios muy pequeño, cuando no inexistente.

La idea que parece estar implantándose en el mundo de la electrónica de consumo es que se paga por la experiencia de uso del producto y eso incluye no sólo el hardware, sino también el software, y el software, a diferencia del hardware, evoluciona. No sólo porque son necesarios parches y labores rutinarias de mantenimiento, sino porque los servicios asociados se vuelven más completos o se añaden nuevas funciones.

Las herramientas de retoque fotográfico, edición de vídeo y ofimática pueden considerarse como una parte básica de la experiencia de uso. Al fin y al cabo, Apple, Google y Microsoft quieren que los compradores puedan usar estos productos nada más salir de la caja para todas sus necesidades cotidianas.

Desde hace cinco años esta ha sido la norma en el mundo de los smartphones y las tabletas. Ahora empieza a permear al de la informática tradicional. Microsoft también se ha dado cuenta de ello, de ahí que esté tratando de acelerar un cambio hacia un modelo vertical (ser proveedor de software, hardware y servicios), pero la presión en su negocio tradicional, la licencia de Windows y las ventas de Office es cada vez mayor.

Tengo curiosidad por cómo afectará esto a dos mercados diferentes. El primero es el de los desarrolladores de apps. Parte de su mercado potencial estará cada vez mejor servido por las ofertas que haga el fabricante del dispositivo que se compre, sobre todo cuando hablamos de apps de productividad.

El segundo es el de los fabricantes que dependen de los dueños de plataformas, aquellos que sin ser Microsoft o Google tienen productos con Android o Windows. Las ofertas que vienen de la casa "madre", como Nexus o Surface, son más competitivas y tienen la ventaja evidente de estar siempre actualizadas. Hay servicios, además, que quedan reservados exclusivamente a estos dispositivos o para los que terceros fabricantes tienen que someterse a un mayor grado de control o licencias más elevadas.