El peligro está en el aire Imprimir E-mail
Escrito por MIGUEL ÁNGEL ARROYO   
Jueves, 28 de Septiembre de 2017 12:34

Así como las nubes de polvo del Sahara avanzan a miles de kilómetros fuera de África hacias otros países, así afectan la salud de los habitantes donde se posan.

El polvo del Sahara no tiene distinción. Afecta a grandes y pequeños cada vez que impacta de manera negativa el medio ambiente. “La presencia de estas partículas en el aire no es algo tan ligero como a veces se quiere aparentar. Estemos prevenidos, hagamos consciencia, pues esto puede provocar problemas respiratorios muy fuertes, y acentuar la gravedad de quienes de por sí, sufren de ellos”, así lo manifiesta Rodolfo Méndez, neumólogo venezolano experto también en temas del medio ambiente.

Explica que por ejemplo, las personas que sufren de asma o rinitis, no importa la edad, tienden a presentar episodios crónicos cada vez que el polvo sahariano pone en peligro la salud de la gente. Ante esa realidad, aconseja el especialista, hay que tomar medidas que incluyen el uso de mascarillas para exponerse al exterior, tener a mano la medicación indicada si se tiene algún tipo de males respiratorio, evitar el ejercicio al aire libre e ingerir abundantes líquidos.

En lo que respecta a los niños y ancianos, Méndez advierte que por su vulnerabilidad es importante tomar precauciones más drásticas, pues se debe evitar que se deshidraten debido a que esto puede ocasionar que estén más expuestos a cualquier afección. “De manera particular, recomiendo mantener las ventanas cerradas, y evitar a toda costa tener contacto con los pequeños una vez salgamos. Lo prudente es bañarse luego de salir para cargar a los bebés, ya que pueden quedar partículas de polvo en la ropa y pegársele al infante”, puntualiza.

El especialista dice que otras consecuencias del polvo del Sahara a la salud es un leve o fuerte ardor en los ojos o conjuntivitis. “Es bueno saber que estas afecciones se deben a las bacterias, esporas de hongos y los granos de polen que tienen las partículas de este polvo, que puede causar males de importancia”.

La alergóloga Patricia Sánchez corrobora estas consideraciones y añade que si la presencia de la nube persiste pueden originarse dificultades serias para respirar, que a su vez pueden provocar dolor torácico y en el peor de los casos, crisis de ansiedad.

 

 

 

Comenta que la gente vulnerable a las dermatitis por contacto, también podrían verse afectadas, ya que la piel es muy sensible a este tipo de peligros al aire. “Así que si eres de esas personas debes evitar la exposición al aire libre por mucho tiempo, y si no es necesario, salir lo menos que puedas. También te recomiendo que uses mascarillas y ropa bien cubierta para salir a lo exterior”, puntualiza.

 

CONSECUENCIAS EN EL MEDIO AMBIENTE

Las finas partículas de polvo sahariano empeoran los efectos de la contaminación del aire, resalta Rodolfo Méndez, neumólogo y experto en temas del medio ambiente. Esto porque la salinidad de los suelos aumenta, junto a las mareas rojas. “También debemos decir que el proceso de desaparición de los corales se acelera en las islas del Caribe, según estudios realizados por la NASA”.

 

Señala que la presencia del polvo del Sahara incrementa la sequía, en tanto que se reduce la humedad del ambiente y la formación de nubes. “Y otra cosa, en estos tiempos de lluvia por los que estamos atravesando en República Dominicana, puede que caiga una especie de aguas rojizas que, aunque no se advierta con la vista, si se da”, comenta Méndez.